El derecho a habitar la escena
Cuando la vergüenza funciona como ley silenciosa
La escena que no se pisa
Hay personas que hacen todo lo necesario para llegar hasta el borde de una escena, pero nunca la pisan. Preparan, ordenan, ensayan, corrigen. Estudian el terreno, miden riesgos, afinan palabras. Y sin embargo, cuando llega el momento de estar ahí —hablar, presentarse, ofrecer algo propio— algo se retira.
No hay dramatismo visible.…




