La fragilidad del borde en la escena nocturna
Cuando el límite se vuelve translúcido y la palabra queda sin sostén
La escena de la suspensión
Para algunos sujetos, pasar la noche es una tarea titánica, contra el naufragio y la deriva, noches en las que el cuerpo no entra en reposo. No se trata de insomnio entendido como vigilia activa, sino de una suspensión donde el yo queda sin apoyo. El cuerpo está allí, pero no cae, se resiste a confiar en la ausencia de garantía…




