No es falta de ganas: es un nudo
Cuando el deseo no aparece porque algo está demasiado bien atado
Hay escenas que se repiten con una precisión inquietante. Una persona dice que quiere avanzar, cambiar, decidir algo importante. No hay catástrofe visible, no hay drama explícito. La vida, en apariencia, está más o menos en orden. Sin embargo, nada se mueve. Los días pasan, las ideas se acumulan, los planes se formulan con cuidado, pero el paso no llega…




